Cambados: una de las joyas de las Rías Baixas

En plenas Rías Baixas de Galicia, en la orilla izquierda de la Ría de Arousa, en el plácido Val do Salnés, Cambados presenta una serie de atractivos que hacen a esta villa especialmente agradable.

A la belleza natural de la zona en que se enclava, se une el interés histórico y artístico de la localidad en su conjunto y de algunos puntos en particular.

El Pazo de Fefiñans (https://www.youtube.com/watch?v=X6jUt9RjWu0) es referencia imprescindible, así como la bella plaza del mismo nombre. Y es que la villa tiene bastantes huellas del señorial: palacios, caserones, etc: el Hospital Real o la Casa de los Fajardo, son algunos de los casos.

Un pueblo típicamente marinero que merece una visita es el de Santo Tomé, donde además de disfrutar del suave contacto de tierra y mar, de su perfecta conjunción, puede admirarse el barroco del Pazo de Montesacro. El Pazo de Ulloa, ya fuera de la villa, es otra referencia de máximo interés.

Con un magnífico y suave clima, otro consejo es visitar el estuario del río Umia.

Zona de excelente marisco, la villa es considerada capital de ese grandioso vino blanco que es el vino albariño -una joya para el paladar-; todos los veranos se celebra en Cambados la “Festa do Albariño” (https://gl.wikipedia.org/wiki/Festa_do_albari%C3%B1o).

Muchos atractivos para hacer una parada y disfrutar de este maravilloso cuanto de las Rías Bajas gallegas.

Oia: mar y montaña unidos en costa Sur de Galicia

Ver vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=TsWbID9Km14

Próximo a la ciudad de Vigo, en la carretera que une las localidades de Baiona y A Guarda (frontera marítima con Portugal), el municipio de Santa María de Oia nos ofrece uno de los paisajes más atractivos de Galicia, con un mar bravo lleno de roca y a escasa distancia de abruptas y rotundas montañas.

Debemos mencionar el benedictino Mosteiro de Oia (https://www.youtube.com/watch?v=YIGfowbqMmE), en un paraje delicioso, conformando un pequeño puertito abrigado de las inclemecias del bravo Atlántico.

Un lugar que exige parada y que además se sitúa en el llamado Camino Portugués a Santiago ((http://www.caminodesantiago.gal/es/planifica/las-rutas/camino-portugues).

Las Pozas de Mougás (https://www.youtube.com/watch?v=iXsTkaYLTgA), rodeadas por la montaña, son otro lugar para detenerse y darnos un baño.

Tremendamente montañoso, este municipio es un lugar más que idóneo para practicar el senderismo.

Entre sus fiestas y celebraciones, la especificidad de los curros (https://www.turismo.gal/espazo-profesional/actualidade/detalle-nova?langId=es_ES&content=nova_0717.html) resulta llamativa para el/la visitante.

Hay buena oferta para practicar el campismo en un ámbito de una serenidad y una belleza que hacen de esta zona un espacio único.

Haciendo el Camino Portugués o de visita por las Rías Baixas, un lugar para disfrutar y sosegar al espíritu.

Parque Natural Monte Aloia: rica naturaleza y espectaculares vistas

Ver vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=To82_75QE4A.

Muy próximo a la preciosa localidad de Tui (https://www.youtube.com/watch?v=m6kw1E82E4Y) -a cuyo municipio pertenece-, y, por lo tanto, muy próximo a tierras portuguesas-, este espacio, declarado Parque Natural allá por el año 1.978, y situado a una altura de algo más de 600 metros, es un pequeño paraiso de la Galicia Sur.

Tiene una superficie de unas 750 hectáreas y desde varios puntos en su cumbre -como algún mirador- puede disfrutarse de una espectaculares vistas sobre el río Miño -ya próxima su desembocadura- así como sobre Tui y territorio portugués (el pueblo más próximo, fronterizo, es Valença do Minho).

De su seno nacen diferentes arroyos, que, incorporánse al río Rubio, terminan finalmente depositando sus aguas en el Miño. La riqueza y diversidad forestal es importante, destacando en cuanto a la fauna la presencia de la ardilla, la perdiz y el zorro.

En lo alto, la capilla de San Xiao merece una visita, lo mismo que -más abajo- el castro de Alto dos Cubos.

Hay un Centro de Interpretación da Natureza y hasta seis rutas diferentes para hacer a pie, francamente interesantes.

Monte Aloia, en Tui (Galicia). Un espacio para disfrutar. Sobre todo en el verano.

Memorias de infancia de un chico gay: “Vos tenés que juntarte más con los varones”, me decían

Una noche, cuando tenía menos de veinte años, me subí al auto de un hombre desc

Viaje a Grecia e Islas Griegas. Día 8: Paros, la isla bonita

Hoy visitaremos el centro histórico de Parikia, la capital de la isla Griega de Paros. Desayunamos en una panadería de camino a la parte antigua de la ciudad de Parikia (croissants gigantes y un riquísimo cappuccino freddo).  Hoy hay menos bullicio de gente que ayer noche y podemos visitar tranquilamente sus iglesias (especial mención a la iglesia Bizantina, justo enfrente del puerto, la única de piedra de todas las islas cícladas), sus callejuelas encantadoras, el kastro veneciano (del que solo queda una pared). Precioso! Recuperamos fuerzas tomando un segundo café y nos disponemos a visitar una parte de la isla.

Parikia. Isla griega de Paros. Grecia. lablogueraviajera.com

Iglesia Bizantina. Parikia. Isla Griega de Paros

eParikia. Isla griega de Paros. Grecia. lablogueraviajera.com

Parikia. Isla Griega de Paros

eParikia. Isla griega de Paros. Grecia. lablogueraviajera.com

Parikia. Isla Griega de Paros

eParikia. Isla griega de Paros. Grecia. lablogueraviajera.com

Parikia. Isla Griega de Paros

LeParikia. Isla griega de Paros. Grecia. lablogueraviajera.com

Parikia. Isla Griega de Paros

La isla de Paros tiene una superficie mayor que sus vecinas Milos o Serifos y la recorreremos en 2 días, más uno que le dedicaremos a su vecina Antiparos.

Mapa de la isla Griega de Paros y Antiparos:

Mapa Paros y Antiparos. La bloguera viajera.com. Grecia. Islas griegas

Mapa de Paros/Antiparos. Islas Griegas

Alquilamos de nuevo una moto, justo al lado del hotel y nos dirigimos hacia el pueblo de Lefkes, en el centro de la isla, que nos han dicho que es encantador. No se equivocan al recomendarlo, es un bonito pueblo interior con una catedral imponente y muchos talleres de cerámica artesanal. Sin duda una visita imprescindible si vas a Paros. Comemos en la taberna Klarinos, en la plaza principal, un pasticcio riquísimo.

Lefkes. Isla griega de Paros. Grecia. lablogueraviajera.com

Lefkes. Isla Griega de Paros

Lefkes. Isla griega de Paros. Grecia. lablogueraviajera.com

Lefkes. Isla Griega de Paros

Lefkes. Isla griega de Paros. Grecia. lablogueraviajera.com

Lefkes. Isla Griega de Paros

Lefkes. Isla griega de Paros. Grecia. lablogueraviajera.com

Lefkes. Isla Griega de Paros

Después de comer, nos disponemos a darnos el primer baño en la isla de Paros y nos dirigimos a la Playa Kalogeros en el sureste de la isla.  Esta playa es muy popular no tanto por sus aguas, sino para hacerse “tratamientos con barro”. Sus rocas están recubiertas de arcilla, con propiedades muy buenas para la piel. Veréis gente que se lo toma muy en serio y van totalmente cubiertos de barro! Sin duda recomiendo esta playa, eso sí, es mejor llevar algún recipiente para hacer la mezcla de la arcilla y poder aplicarla más fácilmente.

Playa de Kalogeros . Isla griega de Paros. Grecia. lablogueraviajera.com

Playa Kalogeros. Isla Griega de Paros

Playa de Kalogeros . Isla griega de Paros. Grecia. lablogueraviajera.com

Playa Kalogeros. Isla Griega de Paros

Después nos dirigimos hacia el sur de la isla de Paros hasta la playa de Faragas. Aquí, como en la mayoría de playas de Paros nos encontramos con el bar, las hamacas, la música, todo en la misma playa. A nosotros personalmente, no nos gusta esta colonización de las playas. Si prefieres un sitio más tranquilo, desde la misma playa de Faragas si caminas hacia la derecha por las rocas te encontrarás a pocos metros, con dos calas de aguas cristalinas que no están colonizadas! Después de nuestro baño en estas aguas (las más transparentes que nos hemos encontrado en Grecia) volvemos a Parikia, ducha, cena y concierto! Os recomiendo el Bar-Restaurante Koukoutis en Parikia. Hacen conciertos de pequeño formato en la terraza muy recomendables (preguntar por los horarios), es todo un clásico en Parikia.

<día 7: Milos-Paros         Grecia      día 9: Antiparos>

El Samaín | Halloween | Una celebración milenaria

El Samaín fue el origen de todo. En gaélico, Samhain significa «fin del verano», pues los antiguos celtas lo celebraban en ese momento de transición del estío al invierno. Esta celebración milenaria tiene lugar cada año, durante la noche que va del 31 de octubre al 1 de noviembre, en una de esas fechas en las que se cuenta que es más fácil transitar entre dos mundos: el de los vivos y el de los muertos.

El Samaín configuraba el Año Nuevo celta. Los pueblos celtas consideraban que el año estaba dividido en dos partes: una oscura, que se inica en la noche de Samaín, y una clara, que se incia en la noche de Walpurgis, con la fiesta de Beltane, entre el 30 de abril y el 1 de mayo. No obstante, es la de Samaín el inicio de todo, cuando el verano moría y comenzaba el invierno.

Eran los druidas los encargados de celebrar la fiesta celta para honrar a los ancestros, a través de numerosos ritos. Cuentan las leyendas que recogían en los bosques más apartados bayas de muérdago durante esa noche, para lo que utilizaban una hoz sagrada forjada en oro. Con ellas, preparaban pócimas y ungüentos, y vaticinaban sobre el futuro de las cosechas y de la aldea.

Uno de los rituales que ha llegado hasta nosotros, y cuyos resultados auguraban el futuro, es el de coger manzanas, que se ha transformado en el apple bobbing de Halloween. Consiste en sumergir varias de estas frutas en un caldero con agua y ser capaz de agarrarlas con la boca.

Mucho antes de que en las huertas gallegas hubiera calabazas, en Samaín las poblaciones célticas cogían las calaveras de sus enemigos muertos en la batalla y los iluminaban, para colocarlos en los muros de los castros. Posteriormente, a pesar de la llegada del cristianismo, que lo declaró una festividad pagana, en Europa los pueblos de origen céltico continuaron con la tradición del Samaín.

Entre aquellos pueblos que conservaron sus tradiciones, como los irlandeses, la noche de Samaín vaciaban los nabos y en el hueco interno colocaban carbón ardiente para alumbrar el regreso de los difuntos al mundo de los vivos, con la intención de recibirles y, a la vez, protegerse de los malos espíritus.

Con la aparición de las calabazas, comenzaron a vaciarse estas para esculpir en ellas calaveras que dieran miedo, colocando una vela en su interior, para espantar a los malos espíritus en la noche que transita entre el verano y el invierno.

 


Entre las tradiciones, mitos y leyendas de Galicia, el de La Santa Compaña hunde sus raíces en esta noche. La comitiva de difuntos, a la que dirige una persona viva, camina en completo silencio con largos cirios que iluminan los lugares por los que pasan. Todos han de guardarse de encontrarse con esta procesión. El condenado que las guía solo se verá libre de tal maldición cuando le pase el testigo de tal desgracia a otro.

En Galicia, en esta fecha, era habitual que la mesa no se recogiera después de cenar, por si las ánimas de los fallecidos acudían a visitarnos durante la noche y les acuciara el hambre. Además, se dejaba la chimenea encendida para que no pasaran frío. No era la única madrugada en la que esto sucedía, ya que también había costumbre de hacerlo durante la Nochebuena.

El Samaín llegó a Estados Unidos durante los siglos XVIII y XIX, a causa de los numerosos emigrantes escoceses e irlandeses que partieron hacia América, llevando con ellos su cultura y tradición. De ahí proviene el nombre actual de Halloween, pues tal denominación tiene su origen en el término All Hallows’ Eve, la vigilia que se celebraba la noche anterior al Día de Difuntos.

Las culturas entonces se entremezclaron y se incluyó en esta celebración la leyenda negra de Stingy Jack, un irlandés que la noche de un 31 de octubre se cuenta que se tropezó con el mismo Diablo, y a quien terminaría conociéndose como Jack O’Lantern. Ese mismo término acabó utilizándose como nombre común para referirse a las calabazas que se decoran en Halloween.

El famoso «truco o trato» (trick or treat) que tanto ha popularizado el Halloween estadounidense, y que hemos visto reflejado infinidad de veces en el cine, también tiene su origen en el mundo celta. Cuenta la tradición que los druidas iban la noche del 31 de octubre de casa en casa pidiendo comida para honrar a sus dioses, por lo que ni siquiera lo que muchos consideran una costumbre americana lo es”

Artículo publicado en http://www.viajes.lavozdegalicia.es

Paseando por los Jardines de Marte

Jardines en Marte. Un hermoso sueño. Un salvavidas para la humanidad, disponer de otro planeta habitable en nuestro Sistema Solar. La Tierra está en peligro y el plan B está en marcha. De hecho, se están utilizando muchos medios económicos para investigar sobre la agricultura marciana.

A corto plazo se pretende cultivar en invernaderos y disminuir, de ese modo, la carga de las naves especiales. Si no tenemos que cargar con alimentos vegetales, tendremos más espacio para pasajeros y mercancías. Si la agricultura funciona el siguiente paso será la ganadería, a no ser que se decida convertir en veganos obligados a los colonos marcianos.

A largo plazo la idea consiste en “terrificar”marte y hacer viable la vida fuera de los habitáculos artificiales. De este modo será posible una emigración masiva de terrestres a la nueva tierra prometida.

Aunque no hay pruebas, es probable que hace millones de años hubiera vida en Marte, pero se extinguió. Los humanos se consideran muy listos y su tecnología los hace poderosos. Queremos triunfar allí donde la Naturaleza fracasó.


¿Somos demasiado pretenciosos?

Para establecer un cultivo precisamos un espacio adecuado, aire, agua, suelo, energía fertilizantes, ciertos márgenes de temperatura y otros factores ambientales, además de las especies vegetales idoneas.

• El agua:

En marte hay agua. Ya no hay duda alguna, pero está en estado sólido. Precisamos gastar energía en fundir el hielo. El resultado de la fusión no es agua apta para el riego, su concentración en percloratos es desorbitada. Necesitaríamos gastar más energía en desalinizarla.

El aire:

Los organismos vegetales consumen dióxido de carbono y oxígeno. El dióxido de oxígeno interviene en la fotosíntesis, proceso productivo que genera la materia orgánica y oxígeno. El oxígeno es consumido continuamente, ya sea en la oscuridad o con luz. Los periodos luminosos, si duran suficiente tiempo, compensan el balance de gases a favor del oxígeno, como ocurre en la biosfera terrestre.

En un recinto hermético no es difícil mantener los gases en su proporción adecuada. En la intemperie la cosa cambia. En Marte la atmósfera contiene abundante dioxido de carbono, nada de oxígeno y es muy tenue. Si queremos una atmósfera semejante a la terrestre, precisariamos muchos siglos para enriquecerla con el oxígeno suficiente y aumentar su espesor.

La temperatura:

La temperatura media en Marte son 60°C bajo cero. Los invernaderos deberán ir provistos de calefacción, un gasto energético adicional. Fuera de ellos, sería preciso provocar en la nueva atmósfera un efecto invernadero para subir el termómetro.

Los gases que producen el calentamiento global provienen de la actividad ganadera, de los combustibles fósiles, de los propulsores de sprays… Deberiamos llevarnos todo eso a Marte.

Energía:

Si descartamos la energía nuclear, únicamente disponemos de la energia luminosa, cuya fuente es el sol. La iluminación en Marte es la mitad que en la tierra, si dependemos de ella exclusivamente para producir fotosíntesis, la cosecha será pobre. Tendremos que convertir la luz natural en electricidad y ésta en luz artificial. A nivel planetario será imposible y habrá que conformarse con campos de productividad limitada.

Suelo :

Los suelos marcianos son ricos en metales pesados: Mercurio, plomo, arsénico… Las plantas que los absorban serán tóxicas. No es posible cambiar el cobertura entera de un planeta ni traer el suelo necesario desde la tierra. Quizá deberíamos en pensar en cultivos acuáticos, ya sean de algas o de plantas terrestres (cultivos hidropónicos), muy costosos en términos energéticos.

• Fertilizantes:

Este aspecto es el menos preocupante, los excrementos humanos con un tratamiento determinado pueden aportar los nitratos y fosfatos que se precisan. También, si queremos un sustrato equilibrado deberemos traer bacterias. No será muy problemático, ocupan poco sitio.

Polinización:

Hay plantas que necesitan de insectos y otros animales para efectuar este proceso. O bien, los importamos desde la Tierra o realizan esa tarea los colonos, con mucha menos efectividad.

Radiaciones:

Fuera de la tierra, protegida por el campo magnético y la capa de ozono, la vida es difícil. Las células están continuamente bombardeadas por radiaciones dañinas, ya sean solares o cósmicas.

El planeta rojo no tiene campo magnético y su atmósfera es primitiva. La cubierta de un invernadero puede proteger los cultivos y a los humanos de las emisiones letales del sol, pero no de las radiaciones cósmicas. Los seres vivos de Marte estarán sometidos a frecuentes mutaciones genéticas, fuente de enfermedades de difícil cura.

Especies vegetales:

La agricultura marciana tiene multiples dificultades y la “terrificación” muchas más, algunas prácticamente insalvables. Si creamos seres vivos modificados quizá se puedan salvar esos escollos.
Desde que Steven Spielberg resucitó a los dinosaurios creemos que la Ingeniería Genética puede con todo. No nos engañemos, estamos solo al principio. Tenemos demasiada prisa y pocos escrúpulos. Nos venden un futuro de superorganismos y superhumanos capaces de superar las limitaciones que nos ha impuesto la evolución. Sin embargo, hoy la Genética es poco más que una peligrosa arma en las manos de un niño, igual que la Energía Nuclear.

Por las circunstancias anteriormente expuestas me parece que el sueño marciano es una estafa colectiva. Podemos mantener a un puñado de personas enfermas allí, sí tal es nuestro costoso capricho, sin embargo, no se soluciona así el futuro de la Humanidad. Quizá deberíamos pensar en cambiar el rumbo suicida de nuestra civilización. El futuro no está en las estrellas. Hay que ser muy estúpido para enrolarse en los futuros viajes a Marte y no luchar por la Tierra.

Booking revela las tendencias de viajes para 2019

Voluntariados, turismo ecológico, micro viajes y agentes virtuales. Booking revela las tendencias de viajes para 2019. Hosteltur, portal líder en …

Articulo Original: https://feeds.feedblitz.com/~/575716958/0/holaparis

Mandalay

No me gustan las grandes ciudades, cada vez menos, y menos tan industrializadas. Otra vez ruido, trafico, estrés , decenas de taxistas ofreciéndose, en fin todo el pack turístico del que quieres librarte y no deja de perseguirte. Así que para volver a relajarnos decidimos empezar por ver los alrededores antes y fue todo un acierto.

Sagang, Inma y Amarapura son las pequeñas ciudades que hay a uno y otro lado del rio varios puentes las unen con Mandalay. Al margen está la pequeña ciudad de Ava en la ribera de un pequeño río afluente del Irrawady. Lo cruzamos para comer y fue todo un acierto poder disfrutar de un delicioso pescado llamado “better fish”, un nombre más que apropiado.

La tarde la pasamos haciendo una visita a un lugar muy particular, la Kuthodaw Pagoda. Aquí se encuentra el “libro” más grande y pesado del mundo. Las escrituras están dentro de 729 stupas y están hechas en tablas de mármol, un lugar hermoso y muy curioso de ver.

Se acerca la hora del atardecer y nos cuentan que el mejor lugar para verlo es el U Bein Bridge el puente de bambú más largo del mundo. Un lugar que aunque multitudinario tiene una magia que te deja sin palabras. No puedo ocultar mi pasión por los atardeceres y el significado que para mí tienen, agradecimiento, renovación y nueva vida.

El día siguiente lo dedicamos a visitar el Royal Palace lo único que merece la pena ver dentro de la cuidad. Esta pequeña ciudad fortificada dentro de la propia ciudad nos enseña muy bien cómo sería el esplendor y la vida dentro de este reino hasta que llegaron los conquistadores ingleses a finales del siglo XIX. El recinto paso a ser una zona militarizada que de hecho aún hoy se mantiene, ahora con el ejercito nación. Has de dejar tu pasaporte a los militares si es que quieres visitarlo pero vale la pena por ver el esplendor en el interior del palacio.

Y ahora a prepararnos para nuestra nueva etapa que sea cual sea nos hará gozar de nuestra libertad de decidir nuestro destino adonde encaminaremos nuestros pasos, cuando, donde y con quién estaremos, en definitiva disfrutar de nuestra libertad.

“Libertad no es hacer lo que uno quiere, es amar lo que uno está haciendo”. Fredric Niestche.

Video: una empleada de un shopping cayó a un estanque con tiburones que esperaban ser alimentados

El susto de su vida. Apurada y sin tomar precauciones, una empleada de una tienda del centro comerci