Ryanair dispuesta a aterrizar en el Aeropuerto de El Prat

Ryanair está dispuesta a hacer el salto al aeropuerto de El Prat. O al menos así se desprende del mapa de destinos que anunciaba a finales de enero en su página web, en el que Barcelona aparecía entre sus destinos de vuelo. Los rumores sobre una posible entrada de la aerolínea irlandesa de bajo coste en el principal aeropuerto catalán comenzaron en 2009, cuando inició negociaciones con AENA, el ente público que gestiona los aeropuertos en España, con la intención de empezar a operar en el aeropuerto de El Prat ryanair aeropuerto prat.

Puede que se trate simplemente de un error en la página web, pero lo que sí que es cierto es que desde la inauguración de la T1 de Barcelona, muchas compañías se han trasladado a la nueva terminal dejando algunos espacios libres en la antigua T2. Esto podría haber despertado el interés de Ryanair, para quien Barcelona representa un mercado muy atractivo, ya que muchos de sus pasajeros que vuelan a los aeropuertos secundarios de Reus y Girona, tienen en realidad como destino la Ciudad Condal.

Las negociaciones con AENA el año pasado, quedaron estancadas porqué Ryanair no se conformaba sólo con tener su puesto en el aeropuerto de Barcelona, si no que su objetivo era conseguir “condiciones de bajo coste”, una estrategia habitual de la compañía, que basa su modelo de negocio en obtener ayudas públicas o en ahorrarse tasas aeroportuarias. Estas condiciones provocan que en algunos lugares, cuando deja de recibir un trato a favor, simplemente deja de volar, como ha ocurrido recientemente en Valencia o Granada.

En España Ryanair comenzó su andadura operando sólo en aeropuertos secundarios, en los que obtenía ayudas de organismos locales, no como subvenciones, porqué ésto sería ilegal, sino a través de inversiones en promoción de las ciudades. La Generalitat de Cataluña, por ejemplo, le garantizó más de 14 millones en ayudas para el periodo 2009-2011.

No obstante, Ryanair dio la campanada en 2006, cuando se instaló en el aeropuerto madrileño de Barajas, esta vez sin contar con condiciones preferentes. Ahora la compañía lowcost pretende hacer el salto definitivo a El Prat, lo que plantea una incógnita fundamental: ¿Qué pasará con los aeródromos de Girona y Reus, prácticamente monopolizados por Ryanair? El presidente de la aerolínea Michael O’Leary aseguró en su día que el aterrizaje en Barcelona de Ryanair no repercutirá negativamente ni supondrá un recorte en el número actual de vuelos a los destinos con los que opera. No obstante, el mercado y la demanda tienen la última palabra para dar, o no, la razón a su afirmación.

Sea como sea, lo cierto es que la irrupción de Ryanair en Barcelona supondría un auténtico vuelco a la actual situación, en la que Spanair, recientemente adquirida por un grupo de empresarios y instituciones catalanes, quiere potenciar El Prat como aeropuerto internacional y dinamizador de la economía, frente al transporte de bajo coste que supone un 40% del tráfico. Además, hay que añadir la reciente fusión de compañías de bajo coste como Clickair y Vueling o la creciente caída del tráfico aéreo general a consecuencia de la crisis económica.

Dada la actual situación, Ryanir podría posicionarse en El Prat como un feroz competidor que ofrece los precios más bajos del mercado, a costa de recortar servicios, desde hacer cargar a los pasajeros su propia maleta, pagar por usar el lavabo, hasta una de sus últimas ocurrencias: viajar de pie. Con todo, la empresa presume de haber movido en 2008 cinco millones de pasajeros desde Girona.

La aerolínea irlandesa de bajo coste también está negociando con los gestores aeroportuarios de Praga, Lisboa y Madeira, para empezar a operar con estos destinos a cambio de obtener, siempre, un trato a favor.

Fotografías Flickr: Deanster1983

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