WWOOFing, viajando lento (y responsable)

Cuando me puse a pensar en destinos e ideas para las vacaciones de este año, poco me imaginaba dónde iba a acabar. Aunque siempre me ha apetecido probar maneras diferentes de viajar (en bici, hacer un voluntariado, participar en campos de trabajo… ) y hacer WWOOFing ya me revoloteaba por la cabeza desde hace algún tiempo, nada me hacía suponer que me fuera a lanzar justo este año. No por nada en concreto, sino porque una, que es de pensarse y repensarse las cosas, suele documentarse muy mucho antes de lanzarse a la aventura.

Pero en julio, de repente, se juntaron varios factores que me hicieron pensar en la posibilidad de conseguir lo que quería… pero por otro camino. Y entonces se materializó la solución.

¿Qué significa WWOOF?

Aunque hoy en día, debido a su extensión a numerosos países, ya no tiene un único significado, el acrónimo original de la organización, en inglés, viene de Working Weekends On Organic Farms. En algunos países también se usa para World Wide Opportunities on Organic Farms, Willing Workers OOrganic Farms, o incluso We’re Welcome OOrganic Farms. Sea como sea, todo hace referencia a la misma idea.

¿Qué es el WWOOFing?

A grandes rasgos, hacer WWOOFing significa ayudar como voluntario (es decir, sin remuneración económica) en una granja orgánica durante unas horas al día (generalmente, por la mañana), a cambio de alojamiento y manutención.

¿Cómo funciona?

Por lo general, cada país tiene una organización propia (no existe una común, aunque sí hay una página web genérica que te redirige a los sitios específicos de cada país). Es decir, que si quieres ser voluntario en Portugal deberás dirigirte a la página de WWOOF Portugal, si quieres serlo en Nueva Zelanda, a la de WWOOF Nueva Zelanda, y así sucesivamente. O sea, que lo primero que tienes que decidir es dónde te gustaría hacer WWOOFing. Una vez que tengas el país pensado (en mi caso, me decidí por Austria) y la página web correspondiente localizada, busca el apartado para registrarte. Tendrás que pagar una pequeña cantidad a modo de suscripción anual (en el caso de Austria, 25€) y eso te da la opción de ver el listado completo de granjas y sus datos de contacto.

¿Por qué hacer WWOOFing?

Más adelante quiero escribir una entrada explicando qué me ha aportado ser voluntaria en una granja y por qué creo que todo el mundo debería probar esta experiencia, pero, en pocas palabras (y sin spoilearos contenido de la futurible entada), diría que es una manera muy diferente de viajar y que, bien aprovechada, puede ser una experiencia vital muy enriquecedora. Hacer WWOOFing es, en definitiva, reivindicar el viaje lento, intenso y responsable.

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