Y ahora estoy aquí… y aquí, no pasa nada.

Ya regresé de aquel viaje, que empezó en aquella plaza, en aquel país, a aquellas horas…Nada más llegar, fuimos dos catalanas, un sevillano, una ecuatoriana, un madrileño y una italiana, bebiendo whisky irlandés, bailando salsa y hablando de la vida y del karma, en Marrakech, en una terraza, hasta las tantas.

Así nos recibió la ciudad más ruidosa jamás visitada y, hasta el último momento, fué todo tan intenso que me costaría relatarlo de forma ordenada.

Un día allí, nos pareció una semana.
Y regresé. 

Regresé. Y ahora estoy aquí… y aquí, no pasa nada.

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